BLOQUE 1 – Antes de preparar la oposición (información general)

  1. ¿A qué se dedica un Ingeniero del Estado?

De la misma forma que no es fácil sintetizar en pocas palabras todo lo que hace un ingeniero industrial, tampoco es sencillo describir a lo que se dedica exactamente un Ingeniero Industrial del Estado.

Hoy en día, los Ingenieros Industriales del Estado ocupan puestos muy variados dentro de la administración. Es cierto que la mayoría se ubica en los Ministerios de Industria o de Energía, pero cada vez son más los que trabajan en otros ministerios (p.e. Economía, Defensa o Transportes) así como en agencias y otros organismos públicos (Oficina de Patentes y Marcas, Agencia de Seguridad Ferroviaria, Comisión Nacional de Mercados y Competencia, Confederaciones Hidrográficas…), o incluso en representaciones permanentes de España ante la UE y organismos internacionales. Esto supone que exista una gran variedad entre las tareas a las que se dedica el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

Aunque cada departamento es un mundo, algunas de las tareas más típicas del Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado pueden ser:

  • Diseñar, desarrollar y ejecutar programas de diversa índole: por ejemplo, en materia energética con el despliegue de las energías renovables o el impulso del hidrógeno verde; en materia industrial con grandes proyectos de inversión y reindustrialización; en materia de digitalización con la implantación de tecnologías emergentes o programas de ciberseguridad; o en otras áreas como innovación, defensa o transición ecológica.

  • Gestión de ayudas y subvenciones como el reparto de los Fondos Europeos (por ejemplo, las subvenciones para el fomento de la eficiencia energética, la innovación industrial o la transición digital).

  • Diseño de nueva normativa, por ejemplo, en materia de política energética, eficiencia, emisiones industriales, digitalización o seguridad industrial.

  • Dirección y gestión de equipos de trabajo, tanto en servicios centrales como en organismos públicos o empresas estatales.

  • Reuniones a alto nivel con empresas y representantes sectoriales, participando en mesas de diálogo, estrategias nacionales o comités técnicos.

  • Elaboración de informes y asesoramiento, incluyendo al ministro, secretarios de Estado, grupos parlamentarios o a otras instituciones de la Administración General del Estado.

  • Representar a España en foros internacionales como la Unión Europea, la OCDE o la Agencia Internacional de la Energía, participando en la definición de estándares nacionales en materias como competitividad industrial, desarrollo tecnológico o en el ámbito energético entre otros.

Cabe destacar que existen grandes oportunidades de promoción y movilidad dentro del Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, por lo que es bastante fácil que uno pueda cambiar de puesto si lo desea.

  1. ¿Cuáles son las condiciones laborales de un Ingeniero del Estado?

Una de las preguntas más habituales no es solo cuánto cobra un Ingeniero del Estado, sino por qué cada vez más profesionales ven esta oposición como una de las opciones más deseadas dentro de los cuerpos superiores. Y la respuesta combina tres pilares: salarios competitivos, excelentes condiciones laborales y beneficios sociales difíciles de encontrar en el sector privado.

A esto hay que añadir ahora un elemento clave: el nuevo acuerdo retributivo que elevará en torno a un 11 % los salarios de los funcionarios durante los próximos 3–4 años, aplicándose de forma progresiva. Este incremento hará que todas las horquillas salariales actuales mejoren de manera significativa.

Un entorno laboral estable y con poco estrés

Quienes han pasado por la empresa privada y después por la Administración suelen coincidir: el ambiente laboral es más relajado, estable y saludable. Se trabaja con responsabilidad, pero sin la presión ni el estrés crónico que caracterizan a muchos puestos técnicos o directivos en el sector privado. La inamovilidad del puesto —una de las ventajas del funcionariado— aporta seguridad y permite centrarse en el trabajo con tranquilidad.

Una jornada flexible difícil de igualar

La jornada ordinaria es de 37,5 horas semanales, lo que equivale a unas 7,5 horas diarias, aunque en la práctica eres tú quien organiza tu horario. Puedes entrar antes para salir antes, o empezar más tarde si te conviene.

Además:

  • Puedes concentrar horas ciertos días de la semana para salir antes otros.

  • Siendo nivel 26, el teletrabajo correspondiente es de 3 días por semana, algo que multiplica la conciliación de la vida laboral y privada.

  • En verano existe jornada reducida sin reducción salarial (1 hora menos al día), ampliada a 4 meses para quienes tengan hijos menores de 12 años.

Vacaciones y días libres: cerca de mes y medio al año

Los Ingenieros del Estado disfrutan de 22 días laborables de vacaciones, 7–14 días de asuntos propios (moscosos), y posibilidad de solicitar días no remunerados, con margen para alcanzar hasta 3 meses de descanso en un año.

Pocas instituciones públicas o privadas pueden ofrecer un esquema de descanso tan generoso.

Salarios actuales… y los que vienen con la subida del 11 %

El acceso es directamente como nivel 26, con un salario inicial alrededor de 45.000–46.000 € brutos (unos 2.500/2600 € netos en 14 pagas).

La progresión existe, pero conviene explicarla con matices. No se trata de “ascender rápido” ni de que todo el mundo llegue a niveles altos en pocos años. Depende del destino, de las vacantes que surjan y, sobre todo, de la responsabilidad que cada uno quiera asumir.

Aun así, teniendo eso en cuenta, sí puede decirse lo siguiente:

  • Durante los primeros años, la mayoría de ingenieros se mueve en una horquilla cercana a 50.000–60.000 € brutos, especialmente cuando ya han consolidado el puesto y reciben productividades más estables.

  • Con algo de experiencia, es bastante habitual situarse alrededor de los 60.000 € si se ocupa un nivel algo superior o un puesto con cierto grado de responsabilidad técnica.

  • Los salarios cercanos a los 100.000 € existen, pero no son la norma. Suelen corresponder a puestos de libre designación, niveles 29–30 o responsabilidades directivas. Algunos compañeros llegan ahí, pero no es automático ni está garantizado.

  • En cuanto al plazo, hay quienes alcanzan niveles altos en una media 8–10 años, pero también hay quienes lo consiguen en apenas un par de años o tardan más. Depende muchísimo de cada trayectoria.

Y todo esto antes de aplicar la subida del 11 % que elevará de forma notable todas estas cifras durante los próximos años.

Beneficios sociales adicionales

Además del sueldo y las condiciones laborales, los Ingenieros del Estado cuentan con ventajas que difícilmente ofrece el sector privado:

  • Asistencia sanitaria privada gratuita.

  • Ayudas para gastos de oculista y dentista.

  • Cafetería y restaurante subvencionados, aparcamiento, abono transporte gratuito.

  • Guardería.

  • Políticas efectivas de igualdad de género.

  • Excedencias con reserva de plaza (para tiempo sabático, trabajar temporalmente en la privada, etc.).

  1. ¿Qué titulación se necesita para presentarse a Ingenieros Industriales del Estado?

Para presentarse a la oposición de Ingeniero Industrial del Estado es imprescindible contar con una titulación habilitante de Ingeniería Industrial. Esto incluye:

  • Ingeniero Superior Industrial (titulación pre-Bolonia).

  • Máster habilitante en Ingeniería Industrial (post-Bolonia).

No son válidos para inscribirse en esta oposición:

  • Grados de ingeniería por sí solos (falta el máster habilitante).

  • Ingenierías técnicas.

  • Máster de organización industrial u otros másteres que no tengan carácter habilitante.

Si tienes dudas sobre si tu título cumple los requisitos, puedes escribir directamente a rrhh_proc_selectivos@mincotur.es, donde revisan cada caso y responden rápidamente.

  1. ¿Cuántas plazas hay y cuánta gente se presenta?

En los últimos años la oposición de Ingenieros Industriales del Estado ha vivido una situación poco habitual en la Administración: muchas plazas y pocos candidatos.

En 2022 se convocaron 204 plazas, con unas 400 personas inscritas. Sin embargo, menos de 220 aspirantes llegaron realmente a presentarse al primer examen, lo que provocó que un número importante de plazas quedara sin cubrir.

La tendencia se ha mantenido. En 2024, con 220 plazas convocadas, acudieron al primer ejercicio menos de 200 opositores, situando la ratio por debajo de 1 aspirante por plaza. Es una proporción excepcional si se compara con otras oposiciones muy conocidas: Guardia Civil (16 aspirantes/plaza), profesores de secundaria (alrededor de 7), o jueces y fiscales (13).

Todo apunta a que en 2025 las cifras serán muy similares, consolidando una situación inédita hasta hace pocos años: ya no existen los aprobados sin plaza. Como sobran plazas respecto al número de personas que se presentan, basta con superar el 5 en cada prueba para aprobar, sin competir directamente contra otros candidatos.

En la práctica, esto significa que el opositor solo compite consigo mismo. Y resulta llamativo teniendo en cuenta que hace una década se convocaban 4 o 5 plazas al año, y un opositor se enfrentaba a 30–40 candidatos por plaza, un escenario completamente distinto al actual.

Hoy, con cientos de plazas, muy pocos aspirantes y ratios históricamente bajas, la oposición de Ingenieros Industriales del Estado es una de las oportunidades más accesibles dentro de los cuerpos superiores.

  1. ¿Todas las plazas están en Madrid?

No, pero con matices. Tras aprobar la oposición, la mayoría de los Ingenieros Industriales del Estado empiezan su carrera en Madrid, porque la mayoría de las plazas de nuevo ingreso se ofertan allí.

Ahora bien, eso no significa que vayas a quedarte en Madrid toda tu vida profesional. La realidad es que, aprovechando las distintas opciones de movilidad, lo normal es que, con algo de paciencia, cada uno acabe trabajando donde quiere.

¿De qué depende poder irte a tu ciudad?

Fundamentalmente de dos cosas:

  1. Las oportunidades (jubilaciones, nuevas plazas, necesidades de organismos concretos…).

  2. Tus prioridades personales (si estás dispuesto a cambiar de tipo de trabajo a cambio de volver a tu ciudad, por ejemplo).

Con las herramientas de movilidad que existen hoy, lo razonable es pensar que el plazo para acabar donde quieres se mueve entre unos 6 meses y algo más de 2 años, según la vía que utilices.

Esta movilidad funciona principalmente de tres maneras:

1) Conseguir plaza en tu ciudad desde el principio

Antes incluso de que salgan las plazas, muchos compañeros contactan con organismos estatales o con la Delegación/Subdelegación del Gobierno de su provincia y les piden que soliciten una plaza para la OEP del año.

Puede sonar complicado, pero es bastante habitual. En mi promoción, por ejemplo, un compañero de Mallorca lo hizo y sacaron una plaza en Mallorca para él.

Si tienes claro que quieres irte a tu ciudad cuanto antes, esta es la opción prioritaria.

2) Traslado a los 6 meses dentro del mismo Ministerio

A los 6 meses de haber tomado posesión, ya puedes pedir un cambio de puesto dentro del mismo Ministerio, lo que incluye plazas en otras ciudades.

Es justo lo que hizo Fernando, uno de los preparadores de la academia: empezó en una ciudad que no era su objetivo final, pero a los 8 meses ya estaba en Alicante, que era donde quería estar desde el principio.

Es un ejemplo bastante representativo de lo que se puede conseguir en ese rango de tiempo.

3) Traslado a los 2 años si el puesto depende de otro Ministerio

Si no existe una plaza disponible dentro del mismo Ministerio, entonces sí hay que esperar 2 años para solicitar movilidad hacia otros departamentos.

Aun así, suele haber opciones antes, por lo que la espera de 2 años es el escenario menos frecuente.

¿Y si tengo que estar un tiempo en Madrid?

Incluso en el peor de los casos, la movilidad temporal es muy llevadera. Las condiciones de la Administración ayudan muchísimo:

  • Horario totalmente flexible (no hay un horario de oficina rígido).

  • 37,5 horas semanales, que puedes distribuir a tu manera.

  • Hasta 3 días de teletrabajo a la semana.

Esto hace que muchos compañeros organicen su vida prácticamente desde su ciudad de origen. Por ejemplo, si teletrabajas lunes, jueves y viernes, puedes marcharte el miércoles al terminar, pasar el fin de semana en tu ciudad y volver el lunes por la tarde. Así, incluso estando oficialmente destinado en Madrid, tu vida diaria puede seguir centrada donde realmente vives.

BLOQUE 2 – Sobre el proceso selectivo

  1. ¿Cuál es la diferencia entre la Oferta de Empleo Público y la Convocatoria?

La Oferta de Empleo Público (OEP) es el anuncio oficial mediante el cual el Gobierno se compromete a convocar un número determinado de plazas antes del 31 de diciembre de ese mismo año. Es una oferta vinculante, pero no fija fechas de exámenes ni abre inscripciones. Suele publicarse a comienzos de cada año e incluye plazas de todos los cuerpos: administrativos, policías, Ingenieros del Estado, etc.

La convocatoria, en cambio, es el documento que activa formalmente la oposición. Es la publicación que realmente pone en marcha el proceso para Ingenieros del Estado. En ella se detallan el temario, las pruebas, los requisitos, los plazos de inscripción y todo lo relativo al desarrollo del proceso selectivo.

Una vez publicada, se abre el periodo de solicitudes y, finalizado este, comienzan los exámenes. Además, todo el proceso debe finalizar en un máximo de un año desde la fecha de publicación de la convocatoria.

  1. ¿Existe puntuación extra o méritos que puedan subir la nota?

No. En la oposición de Ingenieros Industriales del Estado no existe ningún sistema de méritos ni puntuación adicional. La única forma de conseguir la plaza es superar las cuatro pruebas eliminatorias que componen el proceso selectivo.

Si apruebas los cuatro exámenes, obtienes la plaza. Si fallas en alguno, tendrás que volver a presentarte el año siguiente, independientemente de tu situación personal o profesional.

En esta oposición no se valora tener otros títulos universitarios, experiencia laboral previa, antigüedad, idiomas adicionales ni ningún otro mérito externo. Todo depende exclusivamente de tu rendimiento en los exámenes.

Sí es cierto que en las últimas convocatorias se ha empezado a hacer referencia a la posible incorporación de un sistema de interinos, lo que abriría la puerta a que en el futuro puedan valorarse ciertos méritos para estas plazas temporales. Sin embargo, a día de hoy ese sistema no está implantado ni se está aplicando, de modo que la oposición sigue siendo estrictamente de oposición libre, sin méritos y sin baremos adicionales.

  1. ¿Cuánto se tarda en aprobar las oposiciones?

La experiencia de los últimos años demuestra que la mayoría de aspirantes aprueban entre 1 y 2 convocatorias. Más del 50 % obtiene la plaza a la primera, y si sumamos quienes aprueban a la primera o a la segunda, el porcentaje se acerca al 85 %. Es decir, con una preparación adecuada, lo más probable es aprobar en un año, y si no, en el segundo.

Estas cifras, además, tienden a estar algo “hinchadas” porque muchos opositores se presentan de prueba, sin preparación real, lo que eleva artificialmente la media. Si consideramos solo a quienes siguen una preparación constante, los plazos se acortan claramente.

Más allá de los números, esta oposición es perfectamente abordable en un año. Y el tiempo real que requiere depende, fundamentalmente, de dos factores:

1) El tiempo que puedes dedicar

Aquí influyen circunstancias personales: si trabajas, si cuidas hijos pequeños, o si estudias con horarios irregulares.

Aun así, algo importante: no es necesario dejar el trabajo para aprobar. Una gran parte de nuestros alumnos compatibiliza empleo y preparación, y eso no les ha impedido sacar plaza.

2) El método de estudio

El método es determinante. En Academia GAMOS utilizamos un sistema claro, estructurado y altamente eficiente, basado en seguimiento continuo, estudio guiado, simulacros realistas y una planificación que obliga a avanzar semana a semana.

Este enfoque ha demostrado su eficacia, y son muchos los alumnos que han aprobado apoyándose precisamente en este modelo.

Cuanto más sólido y organizado es el método, menor es el peso de la suerte y mayor el control que tiene el opositor sobre su progreso. En la práctica, es lo que marca la diferencia entre aprobar en un año… o tardar más.

¿Influyen la edad, el sexo o la experiencia profesional?

No. Cada año obtienen plaza perfiles muy distintos: recién graduados, personas con poca experiencia, y también profesionales con más de 20 años de trayectoria. Tampoco observamos diferencias por edad o por sexo.

Lo que realmente determina el resultado es la constancia y el método, y ahí es donde la estructura de GAMOS marca la diferencia.

BLOQUE 3 – Organización del estudio

  1. ¿Cuántas horas hay que estudiar cada semana?

La realidad es que no existe una cifra universal. Cada opositor es distinto y las horas necesarias dependen del tiempo disponible, del nivel de concentración, del ritmo personal y de la experiencia previa.

En términos generales, quienes pueden dedicarse en exclusiva a la oposición suelen estudiar entre 5 y 7 horas al día de lunes a sábado, dejando el domingo de descanso.
En cambio, quienes compaginan la oposición con el trabajo suelen estudiar 1–2 horas entre semana y aprovechan fines de semana completos para avanzar; aun así, muchos de ellos son igual de eficaces —e incluso más productivos— que quienes se dedican a tiempo completo.

Porque, al final, lo decisivo no es tanto la cantidad de horas como la calidad del estudio. Hay alumnos que avanzan muchísimo con sesiones cortas pero muy concentradas, y otros que dedican más horas, pero con más interrupciones o menor aprovechamiento.

Dicho de otro modo: importan mucho más los hábitos, la constancia y la forma de estudiar que el número de horas exacto. Por eso siempre adaptamos la planificación a cada alumno según su situación, sus responsabilidades y su ritmo real de progreso.

  1. ¿Cuándo debería empezar a estudiar?

Respuesta fácil: cuanto antes.

Respuesta realista: las oposiciones a Ingenieros del Estado exigen mucha constancia y suponen un desgaste tanto mental como físico.

El objetivo es llegar a cada examen con el temario bien asentado y minimizar el componente de suerte. Y para eso hace falta empezar con suficiente antelación. Ahora bien, el momento ideal para comenzar depende mucho de cada persona: no todos tenemos la misma disponibilidad ni las mismas circunstancias (trabajo, familia, horarios…).

Si tienes dudas sobre cuándo empezar, puedes contactarnos sin compromiso. Analizaremos tu situación y te daremos una opinión sincera, con los pros y contras de iniciar la preparación antes o después, para que puedas decidir con criterio y sin agobios.

  1. ¿Cuánto dura la preparación?

La duración depende sobre todo de cuándo se publique la convocatoria, porque su aparición en el BOE es lo que marca oficialmente el inicio del calendario de exámenes.

Desde la publicación de la convocatoria hasta el último ejercicio suelen transcurrir unos 11 meses.

Como lo habitual (y recomendable) es empezar a estudiar varios meses antes de que salga la convocatoria, la preparación completa suele durar alrededor de un año y pico. Ese “pico” depende de cada alumno: algunos necesitan algo más, otros menos, según su disponibilidad, ritmo y circunstancias personales.

Lo importante es entender que en cualquier oposición —y especialmente en esta— el tiempo es el factor crítico.

Cuanto antes empieces, más margen tendrás para asimilar el temario, practicar, corregir errores y reducir el papel de la suerte.

Por eso, si tienes dudas sobre cuándo iniciar la preparación, lo más sensato es empezar cuanto antes o consultarnos para valorar tu caso concreto.

  1. ¿Qué pasa si suspendo las oposiciones? ¿Se conservan las notas?

Aunque suspender pueda desanimar en un primer momento, es importante tener algo muy claro: seguir adelante tiene muchísimo sentido.

Muchísimos opositores —incluidos muchos de nuestros alumnos— aprueban a la primera, y quienes no lo hacen suelen conseguirlo al año siguiente porque ya llegan con la base construida, conocen los exámenes, los tiempos y la dinámica real de la oposición.

Un punto clave es que el temario cambia muy poco de un año para otro, por lo que el trabajo realizado no se pierde. Esto hace que tus opciones de aprobar en la segunda convocatoria se multipliquen, porque ya partes con una base sólida, conoces la dinámica de los exámenes y tu estudio se vuelve mucho más eficiente.

En cuanto a la conservación de notas:

  • En la versión anterior del proceso selectivo, se guardaba la nota del primer ejercicio si obtenías más de un 7, lo que permitía no repetirlo al año siguiente siempre que el temario no hubiera cambiado.

  • Con la nueva estructura del primer examen, el Ministerio todavía no ha aclarado cuál será el nuevo criterio para guardar nota, aunque es razonable esperar que exista algún mecanismo similar.

Y si decides volver a intentarlo con nosotros, en Academia GAMOS contamos con un sistema económico muy ventajoso para repetidores, con promociones específicas y condiciones adaptadas para quienes ya fueron alumnos y quieren preparar la oposición de nuevo sin que el factor económico sea una carga adicional.

En resumen: suspender no te deja fuera del proceso. Para muchos opositores, el segundo intento es el definitivo, con mucha menos presión y mucho más camino ya recorrido.

BLOQUE 4 – Sobre Academia GAMOS

  1. ¿Es necesario vivir en Madrid para asistir a las clases?

No. Nuestra filosofía es ayudar en todo lo que podamos y facilitar las cosas al máximo.

Esto se traduce en que nuestra preparación para las oposiciones a Ingenieros del Estado es 100% online, los horarios de los grupos están ajustados a vosotros, y no vais a perder vuestro valioso tiempo en desplazaros cada semana.

Además, si un día os es imposible asistir intentaremos reubicaros en otro grupo para que no perdáis la oportunidad de cantar.

  1. ¿Qué método de estudio se sigue en Academia GAMOS?

En Academia GAMOS no pretendemos que seas un experto en cada tema ni que pierdas tiempo resumiendo materiales interminables. Nuestro objetivo es muy claro: que apruebes las oposiciones a Ingenieros Industriales del Estado en el menor tiempo posible, incluso si dispones de pocas horas al día.

Para ello hemos desarrollado un método propio basado en temario listo para estudiar, práctica continua, simulacros reales y acompañamiento muy cercano. Con sistema, ritmo y guía, la oposición es completamente abordable.

En cuanto al temario, es propio, claro y actualizado, elaborado por Ingenieros Industriales del Estado que han aprobado recientemente y saben exactamente qué espera el Tribunal.

Algunos de nuestros preparadores incluso han formado parte de tribunales oficiales, lo que nos permite afinar aún más los contenidos.

No tendrás que resumir ni reorganizar nada: tus horas se destinan a estudiar y avanzar, no a reescribir temas.

La estructura del método es la siguiente:

1.º examen: tipo test – clases semanales y seguimiento real

Cada semana impartimos sesiones orientadas a:

  • Explicar los temas con claridad.

  • Resolver dudas.

  • Trabajar preguntas reales.

  • Marcar un ritmo sostenible.

  • Evitar errores habituales del primer examen

Y, sobre todo, hacemos seguimiento individual para asegurarnos de que avanzas al ritmo necesario.

Además, cuentas con nuestra plataforma interna de test, con miles de preguntas explicadas y actualizadas, donde podrás:

  • Generar tests ilimitados.

  • Practicar solo las preguntas falladas o dudosas.

  • Seguir tu evolución real.

2.º examen: inglés – material específico para evitar tener que hacer la prueba

Contamos con material concreto y muy directo que permite a los alumnos sacar el certificado exigido sin complicaciones y en poco tiempo, tal y como ya han conseguido muchos compañeros.

Esto supone una ventaja enorme, porque obtener el certificado te libra de tener que presentarte al 2.º examen y te permite centrarte en los ejercicios importantes.

3.º examen: oral – simulacros semanales y correcciones exhaustivas

Este ejercicio es clave y lo trabajamos en profundidad con:

  • Simulacros semanales reales.

  • Exposición de temas completas.

  • Correcciones detalladas sobre contenido, estructura y expresión oral.

  • Grupos muy reducidos (máx. 2 personas) para garantizar tiempo y mejora real.

El objetivo es que, cuando llegue el día del examen, ya lo hayas hecho decenas de veces y no suponga ninguna sorpresa.

4.º examen: práctico – varias sesiones semanales centradas en supuestos reales

Preparamos el ejercicio práctico con varias clases semanales dedicadas a:

  • Supuestos oficiales de años anteriores.

  • Supuestos nuevos diseñados por los preparadores.

  • Técnicas de resolución.

  • Estructura y enfoque que exige el Tribunal.

La idea es que domines los patrones, esquemas y enfoques del ejercicio.

 

Gracias a esta combinación —clases, test, simulacros reales y práctica intensiva— podemos seguir tu evolución con precisión, detectar errores y asegurarnos de que avanzas al ritmo adecuado.

Las dudas se resuelven de forma personal y ágil, normalmente en cuestión de minutos, y te ayudamos a planificar y organizar tu estudio para que puedas rendir al máximo, incluso si trabajas o dispones de poco tiempo.

Nuestro objetivo es que llegues al examen con todos los temas bien preparados, habiendo practicado en condiciones muy similares a las reales. Así, el día del examen será simplemente un ejercicio más, sin sorpresas.

En definitiva, como el método está pensado para que avances sin perder tiempo en tareas improductivas, nuestros alumnos mantienen un ritmo alto y constante, incluso con agendas complicadas, lo que incrementa notablemente sus probabilidades de éxito.

  1. ¿Por qué debería apuntarme a Academia GAMOS para preparar las oposiciones a Ingenieros del Estado?

En primer lugar, estamos convencidos de que la oposición es mucho más sencilla de preparar y de sobrellevar con la ayuda de una academia que estudiando en solitario y enfrentándose al temario “crudo”.

En una academia se resuelven dudas, se practican los exámenes y recibes correcciones de personas que conocen el proceso porque lo han vivido y aprobado. También recibes orientación valiosa para organizar tu estudio y afrontar el día del examen con seguridad.

Una vez tomada la decisión de prepararte con una academia, surge la pregunta clave: ¿por qué elegir Academia GAMOS?

Nuestra preparación combina un temario de calidad, un acompañamiento muy cercano y un sistema de trabajo probado con decenas de alumnos que ya han conseguido su plaza. Estos son nuestros 7 puntos fuertes:

1) Preparadores expertos

Todos los preparadores hemos aprobado la oposición recientemente y algunos hemos sido miembros del tribunal. Esto nos permite saber con precisión qué espera el tribunal, cómo corrige y qué errores debes evitar.

Y como hemos estudiado exactamente el mismo temario que tendrás tú —incluyendo cambios recientes por eventos como COVID o crisis económicas—, sabemos cómo explicarlo de forma clara y actualizada.

2) Máxima calidad en el temario

Nuestro temario está revisado y actualizado continuamente, listo para estudiar desde el primer día, sin que tengas que resumir ni elaborar tu propio material.

Evitar resúmenes interminables es clave: es uno de los motivos más frecuentes de suspenso hoy en día.

Además, nuestra plataforma de test incluye más de 7.000 preguntas, para que puedas practicar y consolidar conceptos cuando quieras.

3) Simulacros semanales y práctica constante

Cada semana realizamos una tutoría donde:

  • Se explican dudas y se trabaja el tipo test (1.º examen).

  • Se expone un tema del oral que corrige el preparador (3.º examen).

  • O se practican ejercicios completos del práctico.

Evaluamos tanto el contenido como la forma, y la repetición continua hace que llegues al examen con la sensación de que ya lo has hecho muchas veces.

4) Seguimiento individual en grupos reducidos

Trabajamos siempre con grupos muy reducidos para asegurar una atención real. En el caso concreto del examen oral, la preparación se realiza en grupos de máximo 2 alumnos, lo que permite:

  • Disponer de tiempo suficiente para exponer cada semana,

  • Recibir correcciones individualizadas y muy detalladas,

  • Trabajar de forma continua la mejora en contenido, estructura y expresión.

Este formato facilita un seguimiento auténticamente personalizado y una evolución constante de cada alumno.

5) Resolución de dudas en tiempo real

Estamos disponibles prácticamente 24/7. Resolvemos dudas por el canal que prefieras (WhatsApp, audio, llamada, correo…).

La rapidez en resolver bloqueos es clave para mantener el ritmo y evitar perder horas con una duda pequeña.

6) Aprende a diferenciarte

En esta oposición no basta con estudiar: hay que saber exponer y saber destacar. En nuestras sesiones prácticas te enseñamos técnicas para captar la atención del tribunal, estructurar tu discurso y transmitir seguridad.

Esto marca diferencias reales en resultados.

7) Precio cerrado y sin incertidumbre económica

Ofrecemos una preparación especializada y de alta calidad con un precio cerrado que evita sorpresas y te protege frente a posibles retrasos de la convocatoria —algo que ya ha ocurrido en oposiciones anteriores—.

Esto elimina la incertidumbre económica que generan otros modelos abiertos o vinculados a la duración del proceso.

Sin intermediarios ni costes añadidos, sin fórmulas poco transparentes (como pagar un extra si apruebas), y con un sistema económico claro desde el inicio. Todo está pensado para que puedas centrarte en estudiar, sin preocuparte por cuánto acabarás pagando.

 

En definitiva, en Academia GAMOS ponemos al opositor en el centro:
temario de calidad, práctica constante, atención cercana y un método pensado para que puedas aprobar en el menor tiempo posible, incluso si trabajas o dispones de pocas horas al día.